miércoles, 27 de julio de 2016

Postureo y mentiras en las redes sociales



¡¡He vuelto!! Y no, no estaba de parranda, tampoco de vacaciones, muchos ya sabéis que estaba sumergida en un bonito proyecto llamado "Blogueras por la lactancia" que me tuvo secuestrada casi dos meses, fue una experiencia realmente agotadora pero muy satisfactoria. Fue tanto el cansancio que decidí darme un par de semanitas de desconexión y evidentemente después de todo este abandono de las redes por mi parte, sobraría cerrarlo por vacaciones, así que haremos todo lo que se pueda por mantener este blog y el canal de YouTube a flote.

He recibido muchísimos mensajes pidiéndome que sea más activa por SnapChat, que retome el canal y que retome el blog, pues aquí estoy, os he hecho caso y vuelvo a las andadas.

Confieso que estuve a punto de abandonar todo, pero por suerte tengo amigas de esas que te hacen reflexionar y te hacen dar cuenta que si tomas esa decisión te arrepentirás el resto de tu vida por qué necesitas compartir tus vivencias como madre sí o sí.

Este proyecto en mi interior dio para mucho. Me hizo ver el lado bonito de las personas, esas a las que la solidaridad las mueve, personas comprometidas y con muchas ganas de cambiar el mundo, tal vez con muy pocos recursos, pero con un corazón muy grande y muchas ganas de darlo todo por las causas bonitas.

Pero también conocí el otro lado de la moneda, ese lado fue precisamente el que me hizo querer abandonarlo todo. Realmente cuando crees en una cuenta, cuando crees en una persona, cuándo piensas que lo que te está mostrando es realmente la verdad, darte cuenta de que es todo una gran mentira duele y mucho.

Por el camino me he encontrado con muchísimas cuentas de esas a las que solemos llamar "famosas" que van de buenas y predicando continuamente su solidaridad, lo mucho que ayudan y lo comprometidas que están con las causas justas y necesarias. Esas mismas que muestran una vida casi perfecta, unos hijos impolutos, unas casas maravillosamente limpias, un armario completísimo y a la ultima... en fin la panacea de la maternidad, a esas mismas personas le hemos pedido ayuda infinidad de veces simplemente para que compartan el proyecto, ya no os habló de donar 5 € (que se supone que los deberían de tener o eso es lo que nos venden ellas con sus vidas magistrales) pero simplemente nos limitamos a pedir, por favor, que nos dieran un poquito de difusión, porque una cuenta con 40.000 seguidores puede hacer mucho y ¿sabéis cuál ha sido la respuesta? ignorarnos totalmente, o mucho peor, decir que si no recibían nada a cambio no participarían.

Así se mueven estas personas, esta es su solidaridad, esto es lo implicadas que están con la sociedad... simplemente cuando les beneficia el bolsillo o les aumenta los seguidores y ya de paso la vanidad.

Yo hoy no quiero entrar en el tema de cobrar por una foto, que ya me parece una desfachatez cobrarle a un pequeño artesano o a un pequeño comercio 60, 100, 120 € por una foto, además de recibir el producto de regalo ¡me parece descarado! pero eso es harina de otro costal, y como tal lo vamos a dejar apartado, yo hoy simplemente quiero contar la negativa que tuvimos por parte de cuentas muy, muy conocidas y supuestamente muy comprometidas con la causa que nosotros defendíamos.

Cuándo defiendes a rajatabla una idea, deberías ser consecuente siempre con esa ideología...
La verdad me apetecería muchísimo enumerarlas con nombres y apellidos en este post pero tengo cordura y no lo voy a hacer porque eso sería señalar con el dedo inquisidor y a mí nunca me ha ido esa forma de actuar, sé perfectamente que saben qué me refiero a ellas, y estoy segura de que vosotros, que me estáis leyendo, sabréis también a quienes me refiero.

Me he dado cuenta de que detrás de esas galerías perfectas en Instagram hay mucha vida vacía, hay mucho postureo y muchísima mentira. De hecho, he dejado de seguir todas estas cuentas, tanto en Instagram como en sus canales de YouTube y sus blogs.

Prefiero quedarme con cuentas reales que no tengan una galería tan bonita pero que me muestren la verdad de sus vidas con las que yo me sienta identificada y con las que pueda intercambiar opiniones, no escribir para no tener nunca respuesta.

Dicen que muchas veces el número de seguidores te cambia y que el hecho de tomarte esto como un trabajo hace que tu sencillez del principio cambie, pero personalmente creo que no es así, creo que si quieres mostrar postureo lo vas a hacer siempre con 1.000, 3.000, 5.000 o 40.000 seguidores.

Sinceramente, sí el hecho de llegar a 15.000 seguidores me va a cambiar como persona "que me quede como estoy"

El hecho de tener un canal, un blog o una simple galería Instagram y tener muchos seguidores detrás, también te deberían hacer tener responsabilidad y sentido común, pensar en todo momento que muchas de esas personas que te siguen son menores, niñas que se identifican contigo, que quisieran el día de mañana ser como tú, tener una familia como la tuya y creo sinceramente que lo que menos debes hacer es mentirle, porque probablemente estés frustrando a esas personas mostrándole una supuesta vida maravillosa y perfecta que no va a ver nunca porque créeme, nadie pero nadie tiene vidas perfectas...

Esto precisamente fue lo que me hizo estar al borde de abandonar las redes, el darme cuenta de que este mundo es de mentira, postureo y falsedad y yo sinceramente no pertenezco a esto, el día que decidí abrir un blog fue precisamente para contar cómo llevo mi maternidad con tres niños, mis frustraciones y también alegrías, lo que me ha servido y lo que no. Obviamente a todos nos gusta mostrar el lado bonito de nuestros días pero no debemos hacerlo idealizando y como espectadores, no podemos creer que todo lo que nos venden estas personas es cierto y que sus vidas son así de maravillosas.

Gracias de verdad como siempre a mi querida Raquel de @mamaosopanda por hacerme entender que no podía salir de aquí, que precisamente tengo que seguir luchando por mostrar lo que es realmente la vida de una madre, lo que siempre quise hacer desde el principio, desvirtualizar la maternidad.

Aquí seguiré, dando guerra durante un buen tiempo más, espero que os guste leerme y que no os aburra mi sinceridad.

Hasta dentro de muy poquito corazones...

domingo, 12 de junio de 2016

#Bloguerasxlalactancia

"Cuando una mano se alarga para pedirme algo, pienso que esa mano puede ser, mañana, la que me ofrezca un vaso de agua en mitad del desierto"
Alfonso Reyes



Esta es una de las frases que me recuerdo a diario cuando me levanto después de agradecer todo lo que tengo. Siempre me ha movido la solidaridad, y tratar, en la medida de lo posible de hacer justicia ante las injusticias. Al contrario de las mayorías, yo estoy convencida de que sí, si se puede si todos tuviéramos un poco más de empatía.

Este mundo en el que vivimos es penosamente injusto y existe la creencia de que esas injusticias solo las tienen que cambiar los gobiernos, y vale, en parte si, son los mayores responsables de dirigirnos y solucionar los problemas, pero señores, hay algo que se llama COMPROMISO SOCIAL y eso deberíamos tenerlo todos, compromiso con la sociedad que nos rodea. 

No entiendo un mundo en el que unos se pudren en dinero y otros mueren de hambre, no, ese no es el lugar que le quiero dejar a mis hijos ni a mis nietos, y aunque sé que yo sola no puedo cambiar la realidad de un día para otro ni con una sola acción, pienso que puedo hacer mucho para intentar cambiarlo, y no me llaméis soñadora, no me llaméis inocente y no me digáis que esto es una utopía, porque no lo es. Yo no tengo el dinero que necesitaría para ayudar a todo el que hoy tiende una mano necesitando que le cojan y le devuelvan a la vida, es más, no tengo ni tan siquiera los medios económicos para simplemente darle un empujoncito pequeño a alguien que lo necesite, pero tengo un poder muy importante que si puede ayudar, y creedme, ese poder lo tenéis todos, unos más a flor de piel que otros, pero todos aunque no lo sepáis ver, y ¿sabéis cuál es? la educación que le doy a mis hijos.

Yo necesito enseñarle a mis hijos que todos somos iguales, distintas razas, distintas religiones, distintos caracteres, distintos idiomas, pero PERSONAS. Cabezas, piernas, manos y corazón. Corazón que vive y siente lo bueno pero lamentablemente también lo malo. Y en un mundo podridamente injusto, lo que yo le enseñe a mis hijos es primordial para cambiarlo.

Si yo paso con mis hijos por el lado de una persona que me extiende su mano para pedirme ayuda y yo miro hacia el otro lado, mis hijos entenderán que yo no debo hacer nada por mis semejantes, más que ignorar a quien me necesita. Si por el contrario, cuando ese alguien me tiende su mano y yo me paro a hurgar en mis pantalones o en mi bolso a ver si consigo una moneda y se la doy, o paro en un supermercado y entro a comprarle comida para dársela o en el supuesto caso de no tener nada que darle me paro un momento a saludarle, hablar con esa persona, dedicarle una sonrisa, un saludo y un apoyo, mi hijo verá que su madre se preocupa por los demás y entenderá que así se debe actuar porque así actúa su madre.

Esto puede cambiar al mundo, por lo menos un poco mejoraría, porque si todos lo hiciéramos, si todos tuviéramos ese compromiso, la generación que viene detrás tendría esa actitud como una forma de vida.

Adelante, reíros, pero yo si creo en una sociedad más justa, yo si creo en una repartición más igualada de la riqueza, y yo si creo que enseñando a mis hijos a quitarse un trozo de pan de la boca para dárselo a alguien que lo necesita más estoy siendo solidaria. Hace poco escribí en Instagram una reflexión muy larga que venía a decir algo así como que, no siempre el que más tiene es el que más ayuda y lo pienso firmemente y cada día lo corroboro más.

Hace unas semanas una gran, gran amiga me informo sobre un reto solidario que llevaba a cabo @madresfera junto con @accióncontraelhambre para ayudar a niños del Sahel en África a promover y fomentar la lactancia materna como vía de escape a la desnutrición. Y aún con mi falta de tiempo @mamaosopanda logro envolverme y comprometerme de lleno en esta acción tan bonita como capitana.

Cuando escuchas África sabes a lo que me refiero, un lugar majestuoso, lleno de belleza pero también tremendamente castigado, por sequias, por desigualdades, por abusos laborales, por falta de alimentos y muchas cosas más. Eso sin entrar en más detalles que el que hoy me compete, porque podría pasar horas contando aquí el infortunio que viven, sobretodo las mujeres y niñas de este país, donde todavía siguen siendo vejadas y menospreciadas por el simple hecho de ser mujeres, que se enfrentan a abusos y violaciones sin poder defenderse cuando caminan kilómetros para buscar agua y nadie hace nada por ellas. Si no lo habéis hecho, leeros el libro de José Carlos Espinosa "El sueño del Baobab" un libro que leí, un poco por aburrimiento y que me termino marcando completamente. Por eso cuando escuche "África" supe que tenía que decirle a mi querida amiga Reich que sí.

Mis padres me enseñaron que cuando uno se compromete con algo lo tiene que dar todo y hacerlo lo mejor posible y, más aún, cuando de ese "algo" dependen tantas personas, en este caso niños que literalmente mueren de hambre y desnutrición.

Ahora mismo en países del Sahel, está a punto de comenzar una estación de tremenda sequía llamada "la estación del hambre" y muchísimos niños morirán de desnutrición. Un tratamiento nutricional para salvar la vida de un niño solo cuesta 40 €. Ahora piensa, ¿en que te puedes gastar tú ese dinero? ¿un par de zapatos? ¿una alfombra nueva para la casa? ¿un par de copas y dos cajetillas de tabaco? ¿una cena normalita fuera de casa? ¡esa blusa que viste el otro día que tanto te gusto! ¿un juguete para tu bebé? Ah, no, espera, una sesión de masajes relajantes porque llevas un mes muy estresada. Pues ONG como Acción Contra el Hambre con esa misma cantidad de dinero salva la vida de un niño que estaba a punto de morir por no tener que comer.

Venga, parad, no me llaméis demagoga, sabéis lo que estoy escribiendo aquí es completamente cierto, pero también sabéis que vivimos en una sociedad tan vanidosa, egocéntrica, compulsiva e ignorante que nos lleva a vivir de esta manera sin permitir que nos paremos a pensar, a reflexionar y creer de verdad que eso está pasando. YO NO, yo lo sé, y que conste que no tengo dinero para ayudar, que sabemos también que la crisis que vive nuestro país nos está afectando mucho y que aquí también hay mucha necesidad. Pero aquí, afortunadamente, no tenemos a 9 de cada 10 niños en el umbral de la miseria absoluta y con desnutrición aguda. Y la ayuda no siempre tiene que ser económica, no siempre tiene que ser material.

Con este post de hoy solo quería contaros que me sumo a esta iniciática como capitana del mejor equipo de madres blogueras, luchadoras, incansables y solidarias que se están dejando la piel en el camino, el equipo TetAMOR.

Ideas al vacio: http://ideasalvacio.blogspot.com.es

Mis Pekes My Life : http://mispekesmylife.wix.com/mispekesmylife

La mama novata: http://vidadesdemiespejo.blogspot.com.es

Jugando con duendes y hadas: http://jugandoconduendesyhadas.blogspot.com.es

Mama oso panda: http://mamaosopanda.blogspot.com.es

Colo de trapo: http://www.colodetrapo.com/

Mami 3.0: http://mami3-0.blogspot.com.es

Som 6 crancs: www.crank.cat

Agenda de una mami crafter https://mamicrafter.blogspot.com.es

Biohappylife: Http://biohappylife.com

Con Ñ de cariño: http://www.mariajoseberenguer.com/

Que necesitamos convencerte de que debes ayudarnos en este lucha, que necesitamos que aportes tu granito de arena para que ningún niño en el Sahel vuelva a pasar hambre, que necesitamos que dones, compartas o difundas este mensaje.

Que además participaras en estupendos sorteos para motivarte, que podrás pujar por cosas realmente bonitas y sumar también tu ayuda de esta manera, que podrás y deberás comprar una rifa de 2 euritos que trae como premio un impresionante pack de álbumes ilustrados infantiles Y QUE TE NECESITAMOS PARA SUMAR FUERZAS Y AYUDAR, PORQUE SON NIÑOS Y NINGÚN NIÑO MERECE PASAR HAMBRE Y MUCHO MENOS MORIR POR ELLO.

Te dejo el enlace para las donaciones aquí y te invito a visitar nuestras cuentas de Instagram donde te enterarás de los sorteos, subastas y donaciones que vamos consiguiendo. Nos está costando mucho recaudar, pero sabemos que lo lograremos y tú nos vas a ayudar a ello.

¡Un beso familia y gracias por estar siempre al otro lado de la pantalla!